VIVE.
Revista de Investigación en Salud
https://revistavive.org
Volumen 8
No. 22, enero-abril 2025
ISSN:
2664-3243
ISSN-L:
2664-3243
pp. 342 -
356
Relación de alteraciones tiroideas
con factores lipídicos en adultos jóvenes
Relationship of thyroid alterations
with lipid factors in young adults
Relação das alterações tireoidianas
com fatores lipídicos em adultos jovens
Marcia Gabriela Castillo
marcia.castillo.86@est.ucacue.edu.ec
https://orcid.org/0009-0006-8837-8295
Pedro Rosendo Chalma
prosendo.chalma@gmail.com
https://orcid.org/0000-0001-9449-650X
Universidad Católica de Cuenca. Cuenca, Ecuador
Artículo recibido
25 de noviembre 2024 | Aceptado 30 de diciembre 2024 | Publicado 22 de enero
2024
RESUMEN
Es conocido que las hormonas tiroideas
regulan el metabolismo de los lípidos y que los trastornos tiroideos son
comunes en pacientes dislipidémicos. Por otro lado, la dislipidemia no solo es
un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) y enfermedad del hígado
graso no alcohólico (NAFLD), sino que también puede provocar resistencia a la
insulina y estrés oxidativo. El objetivo de esta revisión fue determinar las
diferentes alteraciones tiroides en relación con el perfil lipídico en una
población joven adulta. Para ello, se realizó una revisión de la información
disponible en bases de datos como Scopus, Pubmed, Elsevier, entre otros, de
acuerdo con las recomendaciones de la declaración PRISMA. Se incluyeron
artículos publicados en español e inglés que reportaron alteraciones tiroideas
relacionadas con factores lipídicos en jóvenes adultos. En la revisión
bibliográfica se encontró que los niveles séricos de colesterol total (CT),
triglicéridos totales (TG) y colesterol de muy baja densidad (VLDL) estaban
significativamente elevados y se relacionó de manera proporcional con la
concentración sérica de la hormona estimulante de tiroides (TSH) e inversamente
proporcional con la lipoproteína de alta densidad (HDL-C). El análisis de la
literatura revisada confirma la alta prevalencia de la disfunción tiroidea (DT)
a nivel mundial, con una frecuencia significativa de hipotiroidismo subclínico
y eutiroidismo en diversas poblaciones. La importancia del diagnóstico y
tratamiento oportuno de estas alteraciones radica en su estrecha relación con
enfermedades cardiovasculares, dislipidemias y otros factores de riesgo
metabólico.
Palabras clave: Tiroides; Perfil lipídico; Hipotiroidismos clínico; Eutiroidismo
ABSTRACT
It is known that
thyroid hormones regulate lipid metabolism and that thyroid disorders are
common in dyslipidemic patients. On the other hand, dyslipidemia is not only a
risk factor for cardiovascular disease (CVD) and nonalcoholic fatty liver
disease (NAFLD), but can also lead to insulin resistance and oxidative stress.
The aim of this review was to determine the different thyroid alterations in
relation to the lipid profile in a young adult population. For this purpose, a
review was made of the information available in databases such as Scopus,
Pubmed, Elsevier, among others, in accordance with the recommendations of the
PRISMA statement. Articles published in Spanish and English that reported
thyroid alterations related to lipid factors in young adults were included. The
literature review found that serum levels of total cholesterol (TC), total
triglycerides (TG) and very low density cholesterol (VLDL) were significantly
elevated and were proportionally related to serum thyroid stimulating hormone
(TSH) concentration and inversely related to high density lipoprotein (HDL-C).
The analysis of the literature reviewed confirms the high prevalence of thyroid
dysfunction (TD) worldwide, with a significant frequency of subclinical
hypothyroidism and euthyroidism in various populations. The importance of
timely diagnosis and treatment of these disorders lies in their close
relationship with cardiovascular diseases, dyslipidemias and other metabolic
risk factors.
Key words: Thyroid; Lipid profile; Clinical hypothyroidisms; Euthyroidism
RESUMO
Sabe-se que as
hormonas da tiroide regulam o metabolismo dos lípidos e que as perturbações da
tiroide são comuns em doentes dislipidémicos. Além disso, a dislipidemia não é
apenas um fator de risco para as doenças cardiovasculares (DCV) e para a doença
hepática gorda não alcoólica (DHGNA), mas também pode levar à resistência à
insulina e ao stress oxidativo. O objetivo desta revisão foi determinar os
diferentes distúrbios da tiroide em relação ao perfil lipídico numa população
de adultos jovens. Para tal, foi efectuada uma revisão da informação disponível
em bases de dados como Scopus, Pubmed, Elsevier, entre outras, de acordo com as
recomendações da declaração PRISMA. Foram incluídos artigos publicados em
espanhol e inglês que relatavam distúrbios da tiroide relacionados com factores
lipídicos em adultos jovens. A revisão da literatura revelou que os níveis
séricos de colesterol total (CT), triglicéridos totais (TG) e colesterol de
muito baixa densidade (VLDL) estavam significativamente elevados e
proporcionalmente relacionados com a concentração sérica da hormona estimulante
da tiroide (TSH) e inversamente relacionados com a lipoproteína de alta
densidade (HDL-C). A análise da literatura revista confirma a elevada
prevalência da disfunção tiroideia (DT) a nível mundial, com uma frequência
significativa de hipotiroidismo subclínico e eutiroidismo em várias populações.
A importância do diagnóstico e tratamento atempado destas perturbações reside
na sua estreita relação com a doença cardiovascular, a dislipidemia e outros
factores de risco metabólicos.
Palavras-chave: Tiroides; Perfil lipídico; Hipotiroidismos clínico; Eutiroidismo
INTRODUCCIÓN
La glándula tiroides es un órgano de
secreción interna que pesa entre 15 y 30 gramos y se encuentra en la parte
frontal e inferior del cuello, por delante de los primeros anillos de la
tráquea y a los lados del cartílago tiroides; tiene una apariencia glandular,
con una superficie lisa, color rojizo marrón y una consistencia suave. Está
compuesta por dos lóbulos laterales que miden aproximadamente 5 cm de alto, 2 cm
de ancho y entre 2 y 3 cm de profundidad (1).
Estos lóbulos están conectados a la
altura de los dos primeros anillos traqueales por una sección estrecha llamada
istmo, que mide entre 1 y 2 cm de alto y menos de 0.5 cm de grosor; desde el
borde superior del istmo o del lóbulo izquierdo, se extiende una estructura
cónica o cilíndrica que se desplaza por delante de la laringe hasta el hueso
hioides, si la glándula aumenta de tamaño, se puede palpar fácilmente como un
bulto prominente (bocio) que aparece debajo o a los lados de la manzana de Adán
(2).
La función de la glándula tiroides es
producir la cantidad de hormona tiroidea necesaria para satisfacer las
necesidades de los tejidos periféricos, las hormonas tiroideas actúan en casi
todos los tejidos del organismo a nivel nuclear, para que se produzca la acción
de las hormonas tiroideas es necesario que todo el proceso de síntesis,
metabolismo, regulación y unión de las hormonas tiroideas con su receptor, se
haga de manera adecuada (3).
Las hormonas tiroideas son
determinantes para el desarrollo tanto mental como somático del niño y para la
actividad metabólica del adulto (4). Existen dos tipos de hormonas tiroideas
activas biológicamente: la tiroxina (T4), que corresponde al 93% de hormona
secretada por la glándula tiroides, y la 3,5,3´-triyodotironina (T3), Ambas
están compuestas por dos anillos bencénicos unidos por un puente de oxígeno,
uno de los cuales tiene una cadena de alanina y otro un grupo fenilo; la
diferencia entre ambas hormonas es que mientras T4 tiene 2 átomos de yodo en el
anillo del grupo fenilo, la T3 tiene sólo uno (5).
Acción de las hormonas tiroideas frente a los lípidos
El perfil lipídico está constituido
por la cuantificación analítica de una serie de lípidos que son transportados en
la sangre por los diferentes tipos de lipoproteínas plasmáticas. Entre estos
parámetros analíticos que se pueden determinar están: el colesterol total,
c-LDL(lipoproteína de baja densidad), c-HDL(lipoproteínas de alta densidad),
triglicéridos (6).
Hormonas tiroideas relacionados a los lípidos
Es bien conocido que las hormonas
tiroideas se asocian a alteraciones en el perfil lipídico; esto se debe a
varios factores; primero, las hormonas tiroideas intervienen en el metabolismo
lipídico, estimulando por acción enzimática y estimulación β-adrenérgica la
degradación de los lípidos en el tejido adiposo, favoreciendo así la
β-oxidación de los lípidos a nivel muscular y hepático (7).
También facilitan la excreción de
colesterol, su conversión a ácidos biliares y aceleran el recambio de las
lipoproteínas de baja densidad (LDL), quizá estimulando la síntesis de sus
receptores o su degradación. Es decir, estas hormonas influyen en todos los
aspectos del metabolismo lipídico, incluyendo la síntesis, movilización y
degradación, ya que en la enfermedad tiroidea coexisten dislipidemias y
anomalías metabólicas en combinación con alteraciones hemodinámicas inducidas
por las hormonas tiroideas (HT), lo que explica el elevado riesgo de enfermedad
cardiovascular (8).
En síntesis, de lo expuesto, las
hormonas tiroideas tienen su funcionalidad participativa generalmente en gran
parte de los mecanismos orgánicos, desplegándolas y manteniendo el ciclo. Entre
sus funciones más importantes, se destacan diversas acciones fundamentales para
el organismo. En primer lugar, contribuyen al crecimiento y desarrollo normal,
asegurando que los procesos biológicos esenciales ocurran de manera adecuada.
Además, desempeñan un papel clave en la producción de calor corporal y en la
regulación de la temperatura, lo que permite mantener un equilibrio térmico
óptimo. Asimismo, tienen la capacidad de aumentar el consumo de oxígeno,
favoreciendo el metabolismo celular y el suministro energético. Otra de sus
funciones esenciales es su participación en la síntesis y descomposición de
diferentes proteínas, procesos fundamentales para la regeneración y
mantenimiento de los tejidos. También son indispensables para el desarrollo
adecuado del sistema nervioso central y periférico, asegurando su correcto funcionamiento
y maduración. Asimismo, intervienen en los mecanismos de contracción muscular,
facilitando el desempeño adecuado de los distintos sistemas del cuerpo.
Finalmente, juegan un papel importante en el desarrollo y erupción dental,
contribuyendo a la formación de una estructura ósea fuerte y saludable. (9)
Disfunción Tiroidea
La disfunción tiroidea es una de las
enfermedades más comunes a lo largo de todas las etapas de la vida. Dado que
las hormonas tiroideas tienen efectos en múltiples órganos, cualquier
alteración en su funcionamiento puede afectar a varios sistemas del
cuerpo; la función tiroidea se evalúa
mediante pruebas de laboratorio, que son fundamentales tanto para detectar
disfunciones como para controlar problemas tiroideos preexistentes (10). Las
principales afecciones de la tiroides se clasifican en dos categorías, la
primera de ellas está según la función alterada pudiendo ser Hipertiroidismo
(alta actividad tiroidea) o Hipotiroidismo (baja actividad tiroidea). Asimismo,
la otra categoría es según el tamaño de la glándula, siendo de Nódulo tiroideo
o Bocio (10).
Manejo del laboratorio con la función Tiroidea
La función tiroidea se puede evaluar
a través de la medición de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y/o T4
libre (en algunos casos también T3 libre); la determinación de la TSH es la
prueba principal para valorar la función tiroidea y la integridad del eje
hipotálamo-hipofisario-tiroideo; actualmente se utilizan ensayos
quimioluminométricos de tercera generación con un límite de detección de 0,01
mU/L; en la mayoría de los laboratorios, los valores normales de TSH oscilan
entre 0,4 y 4,2 mU/L (11) .
Los intervalos de referencia de TSH
más utilizados son 0,5 – 5,0 mU/L o 0,4 – 4,0 mU/L según el método de ensayo
utilizado; sin embargo, estos intervalos de referencia fueron refutados debido
a la aleatoriedad de las poblaciones de referencia; Con base en la distribución
de TSH en una población de referencia de sujetos libres de enfermedad de la
Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES III), la National
Academy of Clinical Biochemistry (NACB) recomendó reducir el intervalo de
referencia de TSH a: 0,4 – 2,5 mU/L. Actualmente se está discutiendo la
cuestión de reducir el límite superior de referencia de TSH (12).
El límite superior de la normalidad
de TSH varía según la edad. Por ejemplo, en personas mayores de 80 años, el
percentil 97,5 alcanza un valor de 7,49 mU/L, mientras que en individuos de 20
a 29 años, se sitúa en 3,56 mU/L (13). La medición precisa de tiroxina libre
(T4L) y triyodotironina libre (T3L) se obtiene mediante análisis en dializado o
ultrafiltrado de suero. Sin embargo, estos métodos no son prácticos en la
clínica, por lo que se utilizan métodos automatizados para cuantificar T4L y/o
T3L (14).
Los ensayos de tercera generación
para TSH son los más sensibles y específicos para evaluar la función tiroidea
en pacientes ambulatorios. No obstante, hay tres situaciones en las que la
medición aislada de TSH no es adecuada para valorar la función tiroidea: en
pacientes con patologías conocidas o sospechadas del hipotálamo o la hipófisis,
en pacientes hospitalizados y en aquellos que están tomando medicamentos que
alteran la secreción de TSH, como la dopamina, altas dosis de glucocorticoides,
metoclopramida y análogos de somatostatina (15).
El propósito de este estudio es
determinar las diferentes alteraciones tiroides en relación con el perfil
lipídico en una población joven adulta; de esta forma dar un adecuado abordaje
al paciente y las posibles alternativas terapéuticas de acuerdo a la condición
y estado de enfermedad.
METODOLOGÍA
Se llevó a cabo una
revisión sistemática de la literatura sobre el tema de estudio, siguiendo los
métodos estándar establecidos por PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic
reviews and Meta-analysis). La búsqueda de información se realizó en bases de
datos científicas como Pubmed, Scielo, Google Scholar.
Para la búsqueda, se
utilizó descriptores en ciencias de la salud (DeCS/MeSH) como palabras clave,
incluyendo "Thyroid disorders ", "Lipid factors”, “young
adults”. Estas palabras se combinaron utilizando operadores booleanos para
formar ecuaciones de búsqueda, como AND y en menor medida OR, que se aplicaron
a las diferentes bases de datos, realizando búsquedas específicas para cada
objetivo.
El análisis abarco
documentos científicos publicados desde el año 2000 hasta la actualidad, ya que
estudios previos identificaron publicaciones relevantes a partir de esa fecha.
En la selección de artículos se incluyeron: Artículos en español e inglés, que
se encontraban disponibles en los portales de datos seleccionados; en estudios
que reportaron alteraciones tiroideas relacionada con factores lipídicos en
jóvenes adultos, basados en datos de estudios observacionales, tanto prospectivos
como retrospectivos. Se excluirán estudios realizados en estudios en animales,
población pediátrica, revisiones bibliográficas, informes de caso, revisiones
narrativas, editoriales, tesis de grado y posgrado, así como aquellos
documentos que no respondan a las preguntas de investigación planteadas.
Figura 1. Diagrama
de flujo de elementos de informes preferidos para revisiones sistemáticas y
metaanálisis (PRISMA)
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Para explorar esta
temática, se comienza con un resumen de las características más relevantes y
las contribuciones de los artículos examinados en esta revisión bibliográfica.
Se detallan aspectos fundamentales como el enfoque de cada investigación, la
población estudiada, los hallazgos principales y su importancia en el análisis
de la relación entre las alteraciones tiroideas y los factores lipídicos.
Seguidamente, se presenta la Tabla 1.
Tabla 1. Principales
características y aportaciones de los artículos incluidos dentro de esta
revisión bibliográfica.
Nombre del articulo |
Autores |
País |
Año de publicación |
Referencia |
Alteración de
parámetros lípidos en pacientes con hipotiroidismo subclínico |
Ahmad Bashir, et.al |
India |
2014 |
(16) |
Alteration of Lipid Profiles in Patients with Subclinical Hypothyroidism |
Jung Eun Lee, et.al |
Korea |
2017 |
(17) |
Pattern of Altered Lipid Profile in Patients with Subclinical and
Clinical Hypothyroidism and its Correlation with Body Mass Index |
Sobia Humerah,
et.al |
Pakistan |
2016 |
(18) |
Association between subclinical hypothyroidism and dyslipidemia in the
obesity population |
Pedro Alarcón, et.al |
México |
2021 |
(19) |
Relación entre las
hormonas tiroideas y la hormona estimulante de la tiroides con el perfil
lipídico en hombres eutiroideos |
Kok-Yong Chin , et.al |
Malasia |
2024 |
(20) |
Dislipidemia y
relación con enfermedad tiroidea en agricultores de la zona cafetera |
Patricia Landázuri, et.al |
Colombia |
2019 |
(21) |
Disfunción tiroidea
y factores de riesgo cardiovascular en adultos de la ciudad de
Obligado-Paraguay |
Lilian Kolbe, et.al |
Paraguay |
2020 |
(7) |
Disfunción tiroidea
subclínica en población adulta costarricense |
Oscar Guevara, et.al |
Costa Rica |
2015 |
(22) |
Disfunción tiroidea
y su relación con el perfil lipídico e índices aterogénicos en individuos
antes y después de la tiroidectomía. |
Emy González, et.al |
Venezuela |
2014 |
(23) |
Los artículos
revisados proporcionan una visión integral de la relación entre la función
tiroidea y los factores lipídicos, abarcando distintos contextos clínicos y poblacionales.
En el caso específico de adultos jóvenes, la información obtenida de estudios
previos sobre hipotiroidismo subclínico y clínico permite entender cómo estas
alteraciones hormonales pueden influir en el metabolismo lipídico,
contribuyendo al desarrollo de dislipidemias. Además, la inclusión de estudios
que analizan la interacción entre el índice de masa corporal y el perfil
lipídico es clave para identificar si el peso corporal actúa como un mediador
en esta relación, especialmente en una población en la que el sobrepeso y la
obesidad están en aumento.
Asimismo, la
comparación de los resultados con poblaciones específicas, como agricultores o
personas con estilos de vida diferentes, puede ayudar a determinar si factores
externos como la actividad física y la dieta modifican la relación entre las
alteraciones tiroideas y los lípidos. También es relevante la evidencia sobre
el impacto de la función tiroidea en el riesgo cardiovascular, ya que esto
podría sugerir que los adultos jóvenes con disfunción tiroidea están en riesgo
de desarrollar enfermedades metabólicas en etapas posteriores de la vida.
Asimismo, la revisión
de estudios que analizan cambios en el perfil lipídico antes y después de la
tiroidectomía aporta una perspectiva clínica importante. Esto permite evaluar
el impacto directo de la ausencia de función tiroidea en los factores lipídicos
y contrastarlo con las alteraciones observadas en adultos jóvenes con
disfunción tiroidea no tratada. En conjunto, estos antecedentes fortalecen el
marco teórico del estudio y respaldan la necesidad de continuar investigando la
relación entre la función tiroidea y los factores lipídicos en esta población
específica, con el fin de establecer estrategias preventivas y terapéuticas
oportunas.
Tabla 2. Síntesis de
hallazgos sobre Alteración tiroidea de los artículos seleccionados
Alteración tiroidea |
Principales hallazgos |
Referencia |
|
Alteración de parámetros lípidos en
pacientes con hipotiroidismo subclínico |
Hipotiroidismo subclínico (SCH) |
Los niveles séricos medios de colesterol
total (CT), triglicéridos (TG) y colesterol de muy baja densidad (VLDL)
fueron significativamente más altos en pacientes con SCH. Las concentraciones
medias de CT, TG y colesterol de baja densidad (LDL) fueron más altas en
pacientes con hormona estimulante de tiroides (TSH) sérica mayor de 10 mU/L
que en aquellos con TSH sérica igual o menor de 10 mU/L, pero esta diferencia
no fue estadísticamente significativa. No se encontró asociación entre la
concentración sérica de colesterol de alta densidad (HDL-C) y el nivel sérico
de TSH |
(16) |
Alteration of Lipid
Profiles in Patients with Subclinical Hypothyroidism |
Hipotiroidismo
subclínico Eutiroidismo |
El
nivel medio de triglicéridos (TG) séricos fue significativamente más alto en
pacientes con SCH que en controles (p<0,05). El nivel medio de colesterol
de lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) sérico fue significativamente más
bajo en pacientes con SCH que en controles (p<0,05). Cuando se ajustó por
edad, la razón de probabilidades para la asociación de HDL-C con SCH fue
significativa en 0,893 (intervalo de confianza del 95% 0,809-0,986) en
comparación con la de los controles eutiroideos. No se encontró asociación con
SCH con el nivel de colesterol total, el nivel de colesterol de lipoproteínas
de baja densidad o el nivel sérico de hormona estimulante de la tiroides.
Además, el perfil lipídico no difirió significativamente entre mujeres
premenopáusicas y posmenopáusicas. |
(17) |
Pattern of Altered
Lipid Profile in Patients with Subclinical and Clinical Hypothyroidism and
its Correlation with Body Mass Index |
Eutiroidismo Hipotiroidismo subclínico Hipotiroidismo clínico |
Ambos grupos hipotiroideos mostraron un
perfil lipídico alterado, que se observó que era significativamente más alto
en comparación con los sujetos eutiroideos. La comparación del perfil
lipídico en los grupos eutiroideos, hipotiroideos subclínicos y clínicos
mostró diferencias significativas mediante pruebas no paramétricas (p <
0,05). Se encontró que una evaluación de la correlación del perfil lipídico
con el IMC era significativa (p < 0,01). |
(18) |
Association between
subclinical hypothyroidism and dyslipidemia in the obesity population |
Hipotiroidismo
subclínico Eutiroidismo |
Se
identificaron dislipidemias en el 96,1% de los pacientes con SCH frente al
87,3% con relación al grupo control (OR 3,56. IC 95% = 1,29-9,84, p = 0,01),
siendo las más frecuentes la hipocolesterolemia HDL y la hipertrigliceridemia. |
(19) |
Relación entre las hormonas tiroideas y la
hormona estimulante de la tiroides con el perfil lipídico en hombres
eutiroideos |
Eutiroidismo |
En los
modelos de regresión múltiple, la TSH se asoció positiva y significativamente
con los TG (p<0,05). La T4 libre se asoció positiva y significativamente
con el CT, el LDL-C y el HDL-C (p<0,05). La T3 libre se asoció negativa y
significativamente con el HDL-C (p<0,05). En los modelos logísticos
binarios, un aumento de la TSH se asoció significativamente con una mayor
prevalencia de TG elevados en los sujetos (p<0,05), mientras que un
aumento de la FT4 se asoció significativamente con una mayor prevalencia de
CT elevado pero una menor prevalencia de HDL subnormal en los sujetos
(p<0,05). La T3 libre no se asoció con ninguna variable lipídica en la
regresión logística (p>0,05). |
(20) |
Dislipidemia y relación con enfermedad
tiroidea en agricultores de la zona cafetera |
Hipotiroidismo Hipotiroidismo
subclínico |
La
población general mostró CT, C-LDL normales, C-HDL bajo y TG elevados. La
prevalencia de dislipidemia fue: CT elevado 31.9%, C-HDL < 40 mg/dL 57.9%.
C-LDL alto 24.3% y TG ≥200 mg/dL, 26%. La frecuencia de TSH ≥ 4.6 mIU/L fue
8.1%. La prevalencia de hipotiroidismo manifiesto fue de 1.2% y la de hipotiroidismo
subclínico de 6.7%. La prevalencia de CT elevado en individuos con
hipotiroidismo manifiesto y en normales fue de 50.0% y 31.6% respectivamente.
Mientras en hipotiroidismo subclínico fue de 43.6% y 31.0% p: 0.04 para CT
(elevado); 40.0% y 23.2% p: 0.006 para C-LDL elevado. Se
encontró relación significativa entre TSH ≥4.6 mIU/L con CT elevado (OR 1.9 p
0.01) y CLDL elevada (OR 2.5 p: 0.001); la frecuencia de C-LDL elevado fue de
2.2 veces en personas con hipotiroidismo subclínico con relación a personas
con niveles normales de TSH. |
(21) |
Disfunción tiroidea y factores de riesgo
cardiovascular en adultos de la ciudad de Obligado-Paraguay |
Hipotiroidismo Hipertiroidismo |
El 21% de los individuos tenían
hipotiroidismo y 3.4% hipertiroidismo. Hubo relación entre índice de masa
corporal y niveles de TSH. El hipotiroidismo se asoció con síndrome
metabólico y dislipidemia. Los niveles de TSH correlacionaron
significativamente con triglicéridos, circunferencia de cintura, colesterol
total, LDL y HDL. Atendiendo que en
este estudio las alteraciones se vieron en etapas tempranas de la vida, queda
evidenciada la importancia de la detección precoz de dichas alteraciones. |
(7) |
Disfunción tiroidea subclínica en población
adulta costarricense |
Hipertiroidismo
subclínico Hipotiroidismo
subclínico Eutiroidismo |
La
población en general presentaba un perfil lipídico por encima de las
concentraciones deseables para una población estándar. Los participantes
eutiroideos tuvieron una prevalencia de 64,3% de hipercolesterolemia y 26,1%
concentración de CT por encima de 6,20 mmol/L. Es probable que debido a este
fenómeno no se pudiera demostrar diferencias significativas entre el perfil
lipídico de los subgrupos con hipotiroidismo e hipertiroidismo subclínicos en
relación a la población eutiroidea, aunque sí se demostrara correlación
positiva entre la TSH y los niveles de CT (r=0,165; p=0,01) y LDL-C (r=0,192;
p=0,01). |
(22) |
Disfunción
tiroidea y su relación con el perfil lipídico e índices aterogénicos en individuos
antes y después de la tiroidectomía. |
Tiroidectomía. |
Se
observó un aumento progresivo del perfil lipídico y del índice de riesgo
cardiovascular. Se encontró una correlación negativa y moderada significativa
entre los valores de T3L y Tg (Rho= -0,513, p=0,042); situación similar
ocurrió entre la T4L y los valores de la relación T-col/HDL-col (R1) (Rho=
-0,523, p=0,038). Se demostró una relación de las hormonas tiroideas con el
perfil lipídico, que podría actuar como un factor de riesgo para la aterogénesis. |
(23) |
El
metabolismo de las hormonas tiroideas y su influencia en la mineralización ósea
resalta la importancia de evaluar correctamente los niveles de TSH y HT. En el
hipertiroidismo subclínico, se requieren estudios para determinar la necesidad
de normalizar la TSH y su relación con el riesgo de fracturas(3). La disfunción tiroidea (DT) es altamente prevalente
a nivel mundial y muchas veces subdiagnosticada. Su correcta identificación y
tratamiento son clave, ya que el hipotiroidismo se ha asociado a enfermedades
cardiovasculares, dislipidemia y obesidad, lo que refuerza la necesidad de un
seguimiento médico integral (5).
En
esta revsion bibliografica se destaca la importancia de las alteraciones
tiroides entre ellas tenemos al Hipotiroidismo subclinico y el eutiroidismo
relacionado al perfil lipidico.
El
hipotiroidismo subclínico (HS) es una entidad caracterizada por elevación de la
tirotropina sérica (TSH) asociada a valores normales de triyodotironina libre
(T3L) y tetrayodotironina libre (T4L), en presencia o no de síntomas (24); se asocia a trastornos cardíacos e incremento de la
ateroesclerosis (25).
Una gran cantidad de estudios epidemiológicos muestran mayor riesgo de
mortalidad cardiovascular tanto en hipotiroidismo clínico como subclínico; en
general estos cambios tienden a revertirse con la corrección del
hipotiroidismo. Algunos pacientes siguen teniendo valores alterados y en ellos
se debe sospechar una dislipidemia primaria concomitante (26).
Por
otra parte, la influencia del HSC en los niveles séricos de lípidos es menos
evidente, pero los niveles de apoliproteína B suelen estar aumentados y algunos estudios también han demostrado
elevación de los niveles de LDL-C . En la actualidad se acepta que el evento
determinante en la elevación de LDL es una disminución de la síntesis proteica
intracelular lo que lleva a una menor expresión del receptor de LDL (27, 28).
En
el adulto con HS, tanto la presencia de dislipidemia como la respuesta al
tratamiento no están totalmente claras, sin embargo, existe evidencia de que la
tasa de enfermedad cardiaca isquémica y de enfermedad vascular periférica está
aumentada, aún en los grados más leves de hipofunción tiroidea y que existe una
relación positiva entre anormalidades lipídicas y el grado de disfunción
tiroidea (29).
En el Estudio de Prevalencia de Enfermedades Tiroideas de Colorado, con 25.862
participantes, los sujetos con HS, con una modesta elevación de TSH (TSH entre
5 y 10 ìU/ml) tuvieron niveles de colesterol total (Ct), colesterol de la
lipoproteína de baja densidad (C-LDL) y triglicéridos (Tg) significativamente
más altos que los eutiroideos. Recientemente, Walsh también mostraron la
elevación de C-LDL en su estudio poblacional (30).
CONCLUSIÓN
El análisis de la literatura revisada
confirma la alta prevalencia de la disfunción tiroidea (DT) a nivel mundial,
con una frecuencia significativa de hipotiroidismo subclínico y eutiroidismo en
diversas poblaciones. La importancia del diagnóstico y tratamiento oportuno de
estas alteraciones radica en su estrecha relación con enfermedades
cardiovasculares, dislipidemias y otros factores de riesgo metabólico.
En particular, el hipotiroidismo
subclínico (HSC) se ha asociado con un incremento del riesgo de aterosclerosis
y alteraciones en el perfil lipídico, lo que subraya la necesidad de una
evaluación clínica integral. Se ha evidenciado un aumento de los niveles
séricos de colesterol total (CT), triglicéridos (TG) y colesterol de
lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) en pacientes con HSC en comparación con
individuos eutiroideos. Además, diversos estudios han reportado una asociación
significativa entre los niveles de TSH y las alteraciones lipídicas, lo que
sugiere un impacto directo de la función tiroidea en el metabolismo lipídico.
Si bien algunos de estos efectos
tienden a revertirse con la corrección del hipotiroidismo, en ciertos pacientes
persisten alteraciones en el perfil lipídico, lo que sugiere la coexistencia de
una dislipidemia primaria. La elevación de LDL-C en estos casos se ha vinculado
a una reducción en la síntesis proteica intracelular, lo que disminuye la
expresión del receptor de LDL y, por ende, dificulta su depuración del torrente
sanguíneo.
La relación entre la disfunción
tiroidea y el perfil lipídico es un problema de salud pública relevante, con
variaciones en la prevalencia según el género, la edad y la etnicidad, que
resalta la necesidad de implementar estrategias de detección temprana y manejo
adecuado de estas alteraciones, especialmente en poblaciones de alto riesgo.
Estos estudios demuestran que las concentraciones séricas promedio de TSH y la
prevalencia de anticuerpos antitiroideos son mayores en las mujeres y aumentan
con la edad.
Futuros estudios deberían enfocarse
en establecer criterios más precisos para la intervención terapéutica en
pacientes con hipotiroidismo subclínico y evaluar su impacto a largo plazo en
la salud cardiovascular.
CONFLICTO DE INTERESES.
Los autores declaran que no existe
conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.
FINANCIAMIENTO
Los autores declaran que no recibieron
financiamiento
AGRADECIMIENTOS
Los autores reflejan el esfuerzo y el
aporte que las personas aportaron al desarrollo del presente artículo
científico.
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Marcia
Gabriela Castillo. Tecnóloga laboratorista clínico y química
farmacéutica, Universidad Católica de Cuenca. Experiencia en el área de
laboratorio clínico, Ministerio de Salud Pública. Desarrollando diagnóstico clínico
y gestión de laboratorio, participando en diversas iniciativas que han
contribuido a la mejora de los servicios de salud, Ecuador.
Pedro
Rosendo Chalma. Máster en Ciencias Biomédicas, Universidad Autónoma de
Guerrero. Doctorado en Ciencias Biomédicas, Universidad Nacional Autónoma de
México.